El alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, hizo un mea culpa tras la fallida marcha blanca del plan de desvío por la construcción del viaducto en la avenida Javier Prado, en La Molina, y anunció la paralización temporal de la medida mientras se revisa su impacto en el tránsito. La decisión busca corregir observaciones técnicas y evitar mayores complicaciones vehiculares.
El burgomaestre explicó que el plan de desvío se inició de forma apresurada, por lo que se conformó un comité técnico especializado en transitabilidad para evaluar alternativas antes de retomar la marcha blanca. “Yo he tomado la decisión de paralizar la marcha blanca… hemos planteado un comité técnico para que cuando emita un resultado contundente podamos aplicarlo”, señaló la autoridad edil.
El proyecto forma parte de la construcción de una serie de viaductos valorizados en aproximadamente 550 millones de soles, obra que motivó el cierre del tramo entre el Óvalo Monitor y la avenida La Molina desde el 26 de enero. Sin embargo, la Contraloría alertó posibles vacíos contractuales que podrían derivar en sobrecostos, retrasos en pagos e incluso paralizaciones.
PUENTES PEATONALES PROVISIONALES EN LA VÍA EXPRESA SUR
Reggiardo también anunció la instalación de cuatro puentes peatonales con ascensor, mientras se habilitarán estructuras provisionales para facilitar el cruce seguro de los ciudadanos. “Tenemos cuatro puentes por instalar… decidimos avanzar con puentes provisionales para que la población tenga facilidad de cruzar”, indicó.
El alcalde agregó que no será candidato a la alcaldía de Lima en las próximas elecciones y, en paralelo, participó en la inauguración de la renovada avenida Alipio Ponce, entre Chorrillos y Villa María del Triunfo, una obra vial de 1.7 kilómetros que presentaba deterioro y ahora busca mejorar la transitabilidad en Lima Sur.


