En el Perú, ni siquiera la muerte escapa del manto de las extorsiones. Ahora, los empresarios funerarios, quienes lidian a diario con el dolor de las familias, se han convertido en blanco de bandas criminales que exigen cupos a cambio de permitirles trabajar. La amenaza es clara: si no pagan, mueren. Ante esta situación insostenible, el gremio funerario evalúa una drástica medida de protesta, anunciando la posibilidad de un paro de 24 horas.
El tema ha llegado hasta el Gobierno, donde la presidenta Dina Boluarte, en el marco del llamado "Cuarto de Guerra", informó sobre el despliegue de 3,717 efectivos de la Policía Nacional en Lima y Callao, además de la realización de 531 operativos que han resultado en la captura de 223 delincuentes. Sin embargo, los empresarios funerarios exigen medidas concretas para frenar las extorsiones que los amenazan día a día.
Rosa Aranzábal, presidenta de la Asociación del Gremio Funerario del Perú, que representa a más de 800 empresas a nivel nacional, ha dado un ultimátum al Gobierno. "Esperamos ver resultados en una semana o diez días como máximo. Si esto no se soluciona, unificaremos todos los gremios del país y tomaremos medidas más drásticas", advirtió. Sus declaraciones reflejan la desesperación de un sector que, además de enfrentar la muerte como parte de su labor, ahora también teme por su propia seguridad.
YA INICIARON COORDINACIONES
Las coordinaciones para el paro ya han comenzado. Los empresarios funerarios buscan unir fuerzas con otros gremios afectados por la ola de criminalidad que azota el país. Mientras tanto, la ciudadanía observa con preocupación el avance de la delincuencia, que no solo cobra vidas, sino que también pone en jaque sectores esenciales para la sociedad.