Han pasado 14 días desde el atentado contra el productor musical Mairon Crisanto, conocido en la escena urbana como Levindru "El Marquez". El ataque ocurrió el 13 de febrero en la urbanización Los Jazmines del Callao, cuando un sicario disfrazado de trabajador municipal ingresó a su vivienda y disparó contra él. A pesar de resultar herido en el rostro, Crisanto respondió con su arma para defenderse.
Con cicatrices visibles, el productor recuerda el momento crítico y asegura no conocer a los responsables ni las razones detrás del atentado. "Nunca he recibido amenazas", señala, agregando que deja la justicia en manos de Dios. Sin embargo, expresa su desconfianza en las autoridades y asegura que no presentará una denuncia formal, aunque espera que la Policía investigue el caso.
A pesar del violento episodio, Crisanto afirma que seguirá con su vida y su carrera musical. "Tengo mi licencia de armas para proteger mi estudio y mi patrimonio", explica, subrayando que continuará produciendo música sin miedo. Su determinación quedó reflejada en su estrategia inicial para despistar a sus atacantes: fingir su muerte.
EXIGE MAYOR SEGURIDAD
El atentado ha reavivado el debate sobre la inseguridad y la extorsión en el país. "Yo porque tengo mi armamento estoy vivo, pero esa gente que tiene su negocio y es extorsionada, ¿cómo se protege?quot;, cuestiona el productor. Mientras tanto, continúa con sus proyectos musicales y reafirma su compromiso con la música.