Tras tres años de la muerte de la terramoza Ana Carolina Valle Hernández, quien murió masacrada a golpes y asfixiada por su entonces pareja y asesino confeso José Luis Salas. Pese a las confesiones y evidencias, tres años después, el detenido no cuenta con una sentencia.
Apenas hace una semana se iniciaron las audiencias en el penal de Lurigancho, el caso esta en manos de la jueza Berna Morante de la segunda sala penal de reos en cárcel.
A pesar de haber confesado el crimen cuando fue capturado, en la audiencia de hoy el detenido dijo ser inocente.
El próximo 22 de agosto por la tarde continuarán las audiencias donde se escucharán los alegatos legales de la defensa del acusado y de la víctima.